martes, 3 de enero de 2012

Lección 45

"Dios es la Mente con la que pienso".
Haremos 3sesiones de práctica de 5 minutos cada una, que siguen el mismo modelo que la de ayer, además de hacer aplicaciones cortas a lo largo del día.
Tratemos de comprender y recordar que lo que Dios quiere que hagamos es lo que en verdad queremos hacer; y no podemos fracasar al intentarlo; estamos acompañando Su deseo.
Prácticas largas: Con ojos abiertos, decí la idea de hoy. Cerralos lentamente mientras la repetís para tus adentros. Luego, pensá 4 ó 5 ideas afines que provengan de vos, por ej: "mis pensamientos reales están en mi mente. me gustaría encontrarlos" Tratá de llegar a lo eterno; tratá de que tu actitud sea de reverencia, porque estamos intentando llegar a un lugar sagrado: aquel donde nuestra mente se une a la de Dios.
Aplicaciones cortas: tratá de recordar qué importante es comprender la santidad de tu mente, que piensa con Dios, mientras repetís la idea a lo lardo del día, dedicando 1 ò 2 minutos a ello. Dejá de lado los pensamientos indignos de esta mente divina, y agradecé por los pensamientos que Dios piensa con vos.
La idea de hoy es la llave que te dará acceso a tus pensamientos reales, que tienen que estar en tu mente, porque no pueden haber abandonado su fuente. (tené presente que no existe relación entre lo que es real y lo que pensamos que es real) Al pensar con la mente de Dios, compartimos nuestros pensamientos con Él, y viceversa. Tal como somos parte de Su mente, nuestros pensamientos lo son también.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Lección 44

"Dios es la luz en la que veo".
Hoy precisamos, como mínimo, 3 sesiones de práctica de 3 a 5 minutos cada una (se recomienda enfáticamente que le dediques más tiempo, sobre todo si no sentís tensión) además de repetir la idea a menudo durante el día con ojos abiertos o cerrados. Pero sobre todo, decidite a no olvidarte de hacerlo.
Prácticas largas: Con ojos abiertos, decí la idea de hoy. Cerralos lentamente mientras la repetís varias veces. Tratá de sumergirte en tu mente, abandonando las interferencias, sumergiéndote más allá de ellas. Si te viene un pensamiento, no te involucres; dejalo seguir. Estamos intentando hacer algo muy sagrado: llegar a Dios. Si sentís resistencia o temor, hacé una pausa y repetí la idea con ojos cerrados. La idea de hoy tendría que hacer que te sientas relajado, e incluso hacerte sentir que te adentrás en la luz. Tratá de pensar en luz sin forma ni límites.
La idea de hoy es una continuación de la anterior, pero le agrega otra dimensión: no podemos ver en la oscuridad, ni fabricar luz. La luz y la vida son inseparables; son diferentes aspectos de la creación. Para poder ver, debemos reconocer que la luz se halla en nuestro interior, y no afuera. Esta luz está siempre con nosotros, haciendo que la visión sea posible siempre. Hoy intentamos llegar a esa luz, (y aprovechamos para entrenar nuestra mente) Dios es la luz en la que vemos, estamos intentando llegar a él.

lección 43

"Dios es mi Fuente. No puedo ver separado de Él".
Hoy son necesarias 3 sesiones largas, de 5 minutos cada una, la primera lo más temprano que puedas, la última lo más tarde, y la otra intercalada.
Repetí la idea de hoy con ojos cerrados; luego mirá a tu alrededor, aplicándola a lo que veas, al azar (4 ó 5 objetos), por ej: "Dios es mi Fuente. No puedo ver esta cama separada de Él" Luego, cerrá nuevamente los ojos, repetí la idea de hoy, y dejá que aparezca cualquier pensamiento pertinente, por ej: "Veo a través de los ojos del perdón, veo el mundo como bendito", etc.
Si te resulta imposible pensar en algo, volvé a abrir los ojos, y repetí desde allí con los objetos.
En las sesiones cortas de práctica, aplicá la idea a toda persona con la que te encuentres: "Dios es mi Fuente. No puedo verte separado de Él" y aplicala a las situaciones que se presenten durante el día: "Dios es mi Fuente. No puedo ver ésto separado de Él". Tratá de no dejar pasar lapsos muy largos sin usarla.
La percepción no es un atributo de Dios, su ámbito es el conocimiento. Dios creó al Espíritu Santo para que sea Mediador entre la percepción y el conocimiento; sin este vínculo, la percepción habría reemplazado al conocimiento en tu mente.
En Dios no podés ver; la percepción no existe en Dios. Pero en el proceso de erradicar lo que nunca fue, la percepción, inventada por el Hijo de Dios para un propósito no santo, debe convertirse en el medio para restaurar la santidad en tu conciencia. Una percepción que ha sanado, te deja ver que no podés ver separado de Dios, porque no podés estar separado de Dios. Todo lo que hacés, lo hacés en Dios; lo pensás en Su mente.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Lección 42

"Dios es mi fortaleza. La visión es Su regalo".
Hoy haremos 2 sesiones largas, de 3 a 5 minutos, de ser posible al despertar por la mañana la primera y antes de dormir la otra.
Repetí la idea de hoy lentamente mientras mirás a tu alrededor; luego cerrá los ojos y repetila aún más despacio. Luego, tratá de no pensar en nada, excepto pensamientos relacionados con la idea de hoy; por ej: "La visión tiene que ser posible. Dios da verdaderamente". Dejá surgir estos pensamientos a menos que notes que estás divagando; entonces, volvé a repetir la idea de hoy.
No hay límite en el número de sesiones cortas que podés hacer hoy; cuanto más a menudo las repitas, estarás recordando que el objetivo del Curso es importante para vos.
Esta idea combina dos pensamientos poderosos, de gran importancia. Dios es ciertamente tu fortaleza, y lo que El da, es realmente dado. Lo podés recibir en cualquier momento, y no podés sino estar en el lugar perfecto, en el momento perfecto. Tal es la fortaleza de Dios, y sus dones.

martes, 27 de diciembre de 2011

Lección 41

"Dios va conmigo dondequiera que yo voy".
Hoy tenemos una sola sesión larga, de ser posible por la mañana, de 3 a 5 minutos.
Sentate con ojos cerrados, repitiendo la idea muy lentamente, tratando de no pensar en nada, tratando de sumergirte en tu interior, más allá de los pensamientos del mundo. De vez en cuando podés repetir la idea de hoy, si te ayuda a mantener despejada de pensamientos la mente, pero sobre todo, tratá de sumergirte en lo profundo de tu mente, vaciándola.
Usá la idea de hoy frecuentemente a lo largo del día, repitiéndola despacio, con ojos cerrados. Concentrate en las palabras, en su significado; incluso podés reírte de los pensamientos de miedo, sabiendo que Dios te acompaña dondequiera que vayas.
Con el tiempo, la idea de hoy desvanecerá la sensación de soledad y abandono que experimentan todos los que se sienten separados. La depresión, la ansiedad, las preocupaciones, son consecuencias de la creencia de la separación. La idea de hoy tiene el poder de terminar con todo este desatino para siempre.
En lo profundo de tu interior, yace todo lo que es perfecto, dispuesto a irradiar a través tuyo al mundo; esto sana todo dolor y pesar; curará a la mente que creía que esas cosas eran reales.
La Fuente de tu perfecta santidad va con vos a todos lados, por ello no se te puede privar de ella.
Se comprende que no creas ésto, porque la verdad se halla oculta en lo profundo de tu interior, bajo una densa nube de pensamientos turbios que representan todo lo que ves. Hoy estamos intentando atravesar esta nube, para llegar a la Fuente de tu santidad, que se halla dentro tuyo.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Lección 39

"Mi santidad es mi salvación".
Hoy se te exhorta a que sean de 5 minutos completos cada una de las 4 sesiones de práctica largas, y a que sean más frecuentes y de más duración. además de hacer aplicaciones cortas a lo largo del día.
Repetí la idea de hoy para tus adentros; luego cerrá los ojos y buscá en tu mente pensamientos que no sean amorosos, en cualquier forma en que se presenten: de ellos necesitas salvarte. Impartirles tu bendición a estas situaciones, personas, etc. asociadas a pensamientos no amorosos, que son sujetos apropiados; para tu salvación, es imperativo que los veas de otra manera. Impartirles tu bendición te salvará y te dará esa otra visión.
Lentamente, sin elegir conscientemente, aplicá la idea "Mis pensamientos no amorosos acerca de .... me mantienen en el infierno. Mi santidad es mi salvación."
También podés solamente repetir la idea de hoy lentamente. Asimismo podés relajarte sin pensar en nada. (mantener la concentración irá siendo más fácil con la práctica). Para finalizar la sesión, repetí la idea de hoy y añadí: "si la culpabilidad es el infierno, ¿cuál es su opuesto?"
En las aplicaciones cortas, que deben hacerse 4 veces por hora de ser posible, repetí la idea de hoy, y aplicala: "Mi santidad es mi salvación de ésto".
Si la culpabilidad es el infierno, ¿cuál es su opuesto? La pregunta no es difícil, pero si realmente creyeras que la culpabilidad es el infierno, no precisarías estos ejercicios. Tu santidad es la salvación del mundo. ¿Y tu propia salvación? no puedes dar lo que no tienes. Por eso hoy los ejercicios se dirigen a vos. Tu salvación es crucial, y beneficia al mundo entero. Tu santidad es la respuesta a toda pregunta que exista. Significa el fin de la culpabilidad, y por ende, el fin del infierno. Tu santidad es la salvación del mundo, y tu salvación.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Afinación Semanal de la Conciencia de la Kabbalah

Sé un gerente

Del 25 al 31 de diciembre de 2011
Esta temporada festiva trae mucha dicha, paz y buena voluntad en la Tierra. Pero, a veces, estos días pueden llevarnos a un lugar diferente debido a compromisos familiares, festividades y gastos. Por lo tanto, durante este período potencialmente emotivo y cargado de espiritualidad, tenemos una buena oportunidad para irradiar Luz proactivamente en la manera en que vemos nuestras relaciones.

Tenemos relaciones con todo: gente, lugares y cosas. Y, obviamente, las relaciones que están dentro de nuestra proximidad inmediata son más íntimas que las relaciones que mantenemos con el resto del mundo.

Para la mayoría de nosotros, la relación más común (o, mejor dicho, la forma en que nos relacionamos con la gente, lugares y cosas) es la posesión. Pensamos que somos dueños de cosas como automóviles y casas, incluso nuestros hijos y cónyuges, dinero, talentos y el más común: el tiempo.

Sin embargo, cuando observamos detenidamente, especialmente a través de los ojos de la Kabbalah, comprendemos que esto no es así. No es posible poseer nada.

¿Ocuparnos? Sí.

¿Utilizarlo? Sí.

Pero poseer... No.

“Cuando te vayas, no puedes llevártelo contigo”, dice la antigua frase. No obstante, la idea de posesión es lo que se encuentra en el núcleo de todo miedo, guerra y conflicto.

Entonces, ¿cómo podemos hacer que nuestras relaciones consistan más en el interés y menos en la posesión?

Sé un gerente.

Todo en la vida llega a nosotros para administrarlo; para que lo desarrollemos, utilicemos, cultivemos, nos ocupemos de ello y, muchas veces, lo liberemos posteriormente. La conciencia de ser un gerente nos libera de la tensión de la posesión y el miedo. Vernos a nosotros mismos como gerentes de todo lo que recibimos, incluyendo nuestro cuerpo, impulsa nuestra capacidad innata de “ocuparnos con dignidad”. Es una manera mucho más liberadora de relacionarnos con las cosas que tenemos el privilegio de recibir en la vida.

Así que esta semana, a medida que das y recibes obsequios, amor, calidez, respeto, música, comida y Luz, enfócate en ser el mejor gerente que puedas ser. Administra tu tiempo, palabras, pensamiento y amor (incluso tu familia) como si sólo te fuesen dados para ocuparte de ellos de la mejor forma posible para revelar Luz.


Todo lo mejor,

Yehuda

Secuencia de los 72 Nombres conectada a esta semana

La armonía siempre subyace tras el caos. Con este Nombre se restauran el balance y la serenidad entre los siete días de la semana.

El orden emerge del caos. No sólo no caerá nuestro pan tostado con el lado untado de mantequilla hacia abajo, sino que ¡simplemente no caerá!