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lunes, 9 de septiembre de 2013

EL MAL QUE DESEAMOS A OTROS..

Un día, Jaimito entró a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto. Su padre lo llamó y Jaimito lo siguió, diciendo en forma irritada:
- Papá, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedrito no debió hacer lo que hizo conmigo. Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Tengo ganas de matarlo!

Su padre, un hombre simple, pero lleno de sabiduría, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo:

- Imagínate que el estúpido de Pedrito me humilló frente a mis amigos. ¡No acepto eso! Me gustaría que él se enfermara para que no pudiera ir más a la escuela..

El padre siguió escuchando y se dirigió hacia una esquina del garaje de la casa, de donde tomó un saco lleno de carbón el cual llevó hasta el final del jardín y le propuso:

- ¿Ves aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco, hasta el último pedazo. Después yo regreso para ver como quedó.

El niño lo tomó como un juego y comenzó a lanzar los carbones pero como la tendedera estaba lejos, pocos de ellos acertaron la camisa.

Cuando el padre regresó, le preguntó:

- Hijo, ¿qué tal te sientes?

- Cansado, pero alegre. Acerté algunos pedazos de carbón a la camisa.

El padre tomó al niño de la mano y le dijo:

- Ven conmigo quiero mostrarte algo.

Lo colocó frente a un espejo que le permitió ver todo su cuerpo... ¡Qué susto! Estaba todo negro y sólo se le veían los dientes y los ojos. En ese momento el padre dijo:

- Hijo, como pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú. El mal que deseamos a otros se nos devuelve y multiplica en nosotros. Por más que queremos o podamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos y la suciedad siempre quedan en nosotros mismos.

Ten mucho cuidado con tus pensamientos porque ellos se transforman en palabras.Ten mucho cuidado con tus palabras porque ellas se transforman en acciones.Ten mucho cuidado con tus acciones porque ellas se transforman en hábitos.Ten mucho cuidado con tus hábitos porque ellos moldean tu carácter.Y ten mucho cuidado con tu carácter porque de él dependerá tu destino.

Pgna..Psicología Emocional.


jueves, 12 de julio de 2012

Tiempos que Ponen a Prueba (y Sanan) el Alma

por Jennifer Hoffman 9 de Julio de 2012
Traducción: Margarita López Edición: El Manantial del Caduceo
Estamos en un torbellino de transformación ahora y las futuras generaciones hablarán de los cambios que estamos experimentando en la misma forma en que nosotros hablamos de períodos similares en la historia. Pero mientras estamos en él, puede ser atemorizante, desafiante y queremos pasarlo lo más rápidamente posible. Éstos son los tiempos que ponen a prueba nuestras almas, pero también son los tiempos que sanan nuestras almas, porque desde el principio del tiempo hemos estado en un camino de sanación. Ése es nuestro principal propósito en la vida y lo vivimos todos los días. ¿Cómo podemos encontrar la sanación? Buscándola.
Para que se produzca la sanación tenemos que estar en un espacio de sanación, haciendo las preguntas correctas, con la intención de lograrlo. Nos ponemos ansiosos y frustrados con las distracciones, como lo que nos está ocurriendo o pasando a nuestro alrededor, quién nos está molestando o lastimando, quién no está haciendo su trabajo u obstaculizando nuestro camino. Pero estas cosas son todas parte de nuestro camino de sanación y cuando tratamos de pasar por ellas lo más rápido posible, nos estamos perdiendo nuestras oportunidades para la sanación, cierre y liberación.
Ésta no es una carrera a una línea de meta distante, es una transformación radical, a nivel del alma, que nos está alterando cada uno de nosotros, y a la humanidad, desde dentro hacia fuera. Para sacar el máximo provecho de una situación que no va a desaparecer en el corto plazo (la actual serie de cuadraturas de Urano/Plutón termina en el 2015), tenemos que aprovechar al máximo cada oportunidad de sanación, porque cuando lo hacemos, obtenemos un cierre y la sanación es completa. Para estar en nuestro espacio de sanación tenemos que estar haciendo una pregunta constante: “¿Dónde está mi sanación en esta situación?” Y luego actuar según las respuestas que recibamos.
Cada situación que encontramos, sobre todo ahora, ha sido orquestada por nuestra alma para nuestra sanación. Tenemos que completar nuestro karma, pasar a niveles más expandidos de ser, lo que podemos lograr cuando nuestra sanación está completa, y empezar a vivir a través de un propósito más elevado. Ésta es una batalla entre nuestra luz y oscuridad, nuestras limitaciones y libertad, y nuestra disposición de convertir nuestro camino de sufrimiento en uno de ser exaltado, lo que hacemos al abrazar firmemente cada oportunidad de sanación, obteniendo el cierre que necesitamos y aprendiendo a vivir con alegría. Tenemos una opción en todas las cosas y nuestra elección por sanar nos lleva a una mayor expresión y expansión de nuestra luz para que podamos crear nuestro cielo en la tierra.

miércoles, 27 de junio de 2012

EL EFECTO ESPEJO EN LAS RELACIONES .....

Las relaciones que tenemos con las demás personas, son una valiosa herramienta de evolución espiritual, cuya finalidad última es la unidad en la Consciencia, por lo tanto, debemos aprender a vernos en el reflejo de las demás personas, pues todo lo que vemos a nuestro  alrededor es una expresión de nosotros mismos. 
Nuestra vida es de relación, a diario estamos relacionándonos con otras personas, hijos, padres, parejas, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc. Tanto las personas que amamos, que nos caen bien, como las personas a quienes rechazamos, o que no nos caen tan bien, son espejos nuestros. Nos atraen quienes tienen cualidades similares a las nuestras, y al estar en su compañía, sentimos que podemos actualizar, expresar esas cualidades.
Más difícil es aceptar, que cuando algo nos molesta mucho en otra persona, se trata de partes nuestras que están en "la sombra", partes inconscientes que rechazamos, que negamos de nosotros mismos, porque no se ajustan al modelo social, a lo que creemos ser, o al ideal que tenemos; si no tuviéramos problema en aceptar esas características, no nos molestarían.
Observa las personas que te atraen, con quienes te sientes cómodo, ¿qué te gusta de ellas?, es su inteligencia, su generosidad, su paciencia, su belleza, su gracia, su poder, su sabiduría, etc., y toma consciencia que esa cualidad, en un grado u otro, también está en ti, más, o menos desarrollada, o a desarrollar, pero está en ti, de lo contrario, no podrías verla, reconocerla en la otra persona.
Ahora, observa a las personas a quienes rechazas, ¿qué es lo que más te molesta?, es su agresividad, su impaciencia, su egoísmo, su cobardía, etc., mira en tu interior esas partes negadas, mira sinceramente, en alguna medida están en ti, y es porque todo en el universo es la coexistencia de valores opuestos (en el mundo fenoménico, del ego).
Para mostrarte valiente, tienes que haber reprimido a tu parte cobarde, para ser generoso, habrás reprimido al mezquino, si eres muy virtuoso, también tienes la capacidad para actuar con maldad, etc., esto no quiere decir que lo hagas, lo que digo es que si esta manera de ser del otro te molesta mucho, es porque tienes un problema interno con ese aspecto, quizá no llegarás a expresar agresión, o lo que sea, porque lo reprimes, pero no quiere decir que no esté en tu interior en un grado u otro.
El punto es que cuando uno reconoce sus partes luminosas y sus zonas más sombrías, ya no le afecta que la otra persona sea de tal o cual manera; el problema surge cuando nos molesta la actitud del otro, y ahí es donde tenemos que mirar en nuestro interior, que está pasando con esa actitud.
No significa que tengamos que soportar actitudes agresivas o desagradables de la otra persona.... Llevamos el mundo en nuestro interior, y vernos en las relaciones como en un espejo, pueden ser una gran herramienta de crecimiento personal, de autodescubrimiento e integración de la personalidad, cuanto más integrada la personalidad, menos nos afectan las actitudes de los demás...
Esto no significa que no veamos la crueldad en alguien, la mala voluntad, la agresión, y otros aspectos "negativos", pero cuanto más integrados estemos, menos nos afectarán, podremos aceptarlos como son, aunque no aprobemos su conducta, entenderemos que son aspectos menos desarrollados, que todo es un camino evolutivo hacia la integración de los opuestos.
Nos pasamos gran parte de nuestra vida perdiendo grandes cantidades de energía, negando ese lado oscuro nuestro, reprimiéndolo para que no salga, y luego terminamos proyectando esas características en nuestro exterior, en quienes nos rodean, claro todo esto de manera inconsciente, porque funcionamos condicionados con un modelo, una manera de ser.
Cuando te encuentres con una persona que no te agrada, cuando veas aspectos en tu pareja, en tus hijos, en tus jefes, padres, hermanos, etc., que te irritan, que te molestan mucho, tómalo como una oportunidad de aceptar los opuestos en ti, una oportunidad de descubrir un nuevo aspecto en ti.
Sólo puedes trabajar en tu interior, no puedes cambiar al otro, cuando cambies tu interior, la interpretación que le das a lo que sucede, el otro cambia, o la situación cambia.
Cuanto más aceptes tanto la luz como la oscuridad en ti, más claro estarás, más sanas y más equilibradas serán tus relaciones, porque podrás aceptar el lado oscuro en los demás.
Vernos en el espejo del otro, es ver nuestro ser completo, pero para ello, necesitamos aceptar todos los aspectos en nosotros, necesitamos reconocer que, el tener aspectos negativos no significa que seamos imperfectos.
Nadie tiene solo aspectos positivos, hablando en el nivel del ego; luego en Esencia, en nuestro nivel profundo, en el Centro, somos un potencial de energía, inteligencia y amor, cualidades todas positivas, allí no hay dualidad, sino unidad.
Tomado de la pgna. de Banadita....
"No es facil admitir, que una persona que me irrita simplemente me esta mostrando una parte de mi que no acepto. No es facil admitir que todo lo que pasa en lo externo viene de lo interno, no es facil..Solo aceptando que somos 100% responsables por lo que vivimos, tendremos la humildad para admitirlo".
La solucion adentro y no afuera...........Que asi sea en mi vida....

Margot....

domingo, 10 de junio de 2012

domingo, 27 de mayo de 2012

La Pequeña Alma y el Sol



HABIA UNA VEZ UNA PEQUEÑA ALMA QUE DIJO A DIOS:
¡Ya se quien soy!
Y Dios le contestó:
¡Maravilloso! ¿Quién eres?
La pequeña alma contestó a toda voz.
¡Soy la luz!
Dios sonrió ampliamente:
Así es —exclamó. Tú eres la Luz.
La pequeña alma estaba feliz, porque había comprendido lo que todas las almas del reino trataban de entender.
¡Hurra! ¡Esto es fantástico!
Pero poco después ya no le bastó con saber quien era. Sentía cierta inquietud en su interior, porque quería ser lo que era.
Así, la pequeña alma volvió a hablar con Dios (lo cual no es mala idea para todas las almas que quieren ser Quienes Son realmente), para comunicarle sus ideas:
¡Hola, Dios!
Ahora que ya se quien soy, ¿es bueno serlo?
Dios respondió:
¿Quieres decir que deseas ser Quien Ya Eres?
Pues… verás. Una cosa es saber Quien soy, y otra muy distinta es serlo realmente.
Quiero sentir como es ser la luz.
Pero si ya eres la luz — Repitió Dios, sonriendo otra vez.
¡Si, pero quiero saber como se siente serlo! —exclamó la pequeña alma.
Creo que debí imaginármelo —repuso Dios, riendo


Tú siempre has sido la más aventurera
Y, tras un instante, la expresión de Dios cambio.
Pero hay una cuestión…
¿Qué es? preguntó la almita.
…Que no existe otra cosa además de la Luz. No creé otra cosa que lo que tu misma eres. Así, no hay un modo sencillo para que experimentes Quien eres, puesto que no hay nada que no seas. ¿Cómo? —repuso la Pequeña Alma inocente, estaba un poco confundida.
Piénsalo de este modo.
Eres como una vela en el sol.
Ya estas allá, junto con millones y ga-guillones de otras velas que forman el sol.
Y el sol no podría serlo sin ti, porque le faltaría una de sus velas, y así no podría brillar tanto.

Pero saber que eres la Luz estando dentro de la Luz… ese es el problema.
Tú eres Dios, ¡ya se te ocurrirá algo!
Dios volvió a sonreír:
Ya pensé en algo.
Puesto que no puedes sentirte la Luz al estar en ella, te rodearé de oscuridad.
¿Qué es la oscuridad? Es aquello que tú no eres. ¿Tendré miedo de la oscuridad? —gimió la almita.Solo si así lo quieres —respondió Dios.
A decir verdad, no hay nada que temer, a menos que así lo decidas. Nosotros inventamos todo eso. Fingimos.
¡Ah! —exclamó la pequeña alma, que ya se estaba sintiendo mejor.
Entonces Dios explicó que, para poder experimentar cualquier cosa, se requiere de su opuesto.


Ese es un gran don, porque sin el no podrías conocer como es todo lo demás. No podrías saber que es lo caliente sin lo frío, el arriba sin el abajo, lo rápido sin lo lento. No podrías saber que es la izquierda sin la derecha, el acá sin el allá, el ahora sin el después.
Y así —concluyó Dios, al verte envuelta en la oscuridad, no cierres el puño ni alces la voz para maldecirla.
Más bien, sé Luz entre las tinieblas, y no te enojes por ello.
De ese modo sabrás Quien Eres Realmente, y también los demás lo sabrán.
Permite que tu luz brille para que todos sepan que eres alguien muy especial.

¿Quieres decir que está bien que los demás sepan que soy alguien muy especial? — inquirió la Pequeña Alma. ¡Por supuesto! — rió Dios, ¡Esta muy bien!
Pero recuerda que “especial” no quiere decir “mejor”. Todos son especiales, cada uno a su modo. Pero hay muchos que no lo recuerdan. Entenderán que está bien que sean especiales sólo cuando tu mismo sepas que está bien ser especial.
¡Fantástico! — exclamó la almita, quien bailaba, reía y daba saltos de felicidad.
¡Puedo ser todo lo especial que quiera!
Si, y puedes serlo a partir de ahora mismo — agregó Dios, quien bailaba y saltaba y reía con la pequeña Alma.
¿Qué parte de lo especial quieres ser?
¿Qué parte de lo especial? No te entiendo.
Verás… — le explicó Dios:

Ser la Luz es ser especial, y eso esta hecho de muchas partes. Ser generoso es ser especial. Ser amable es ser especial. Ser creativo es ser especial. Ser paciente es ser especial.
¿Se te ocurren otros modos de ser especial?
La pequeña Alma quedó en silencio por un instante:
¡Se me ocurren muchas formas de ser especial! — Exclamó luego. Es especial ayudar a los demás. Es especial compartir. Y ser amistoso también es ser especial. ¡Ser considerado con los demás es ser especial!
¡Así es! — concordó Dios.
Y tú puedes ser todas esas cosas, o cualquier otra parte de lo especial que desees ser, en cualquier momento. Eso significa ser la Luz.

¡Ya se lo que quiero ser! —anunció la Pequeña Alma, muy emocionada. Quiero ser la parte de lo especial llamada “perdonar”. ¿No es especial perdonar? Oh, si —aseguro Dios. Eso es muy especial.Entonces, eso quiero ser. Quiero perdonar. Quiero experimentarme a mi misma de ese modo.
Bien —dijo Dios. Pero hay algo que debes saber.
La Pequeña Alma comenzaba a impacientarse. Parecía que siempre había complicaciones. ¿De que se trata? —suspiró
No hay nadie a quien perdonar. ¿Nadie? La Pequeña Alma apenas podía creer lo que estaba oyendo.
¡Nadie! —repitió Dios. Todo cuanto hice es perfecto. No hay una sola alma en toda la creación que sea menos perfecta que tu. Mira a tu alrededor.
Entonces la Pequeña Alma se dio cuenta de que se había reunido una gran multitud. De todo largo y ancho, de todos los rincones del Reino, habían venido almas, porque se había corrido la voz de que la Pequeña Alma sostenía una extraordinaria conversación con Dios, y todos querían oír lo que decían


Viendo a las incontables almas reunidas, la almita tuvo que coincidir: nadie parecía ser menos maravilloso, menos magnifico o menos perfecto que ella misma. Tal era el esplendor de las almas reunidas y tan brillante era su Luz, que la Pequeña Alma apenas podía sostener su mirada.
¿A quién perdonar entonces? —preguntó Dios. ¡Oh, creo que esto será muy aburrido! — gruñó la almita. Quería experimentarme como El Que Perdona. Quería saber como es esa parte de lo especial.
Y, así, supo como es estar triste.
Pero entonces un Alma amistosa salió de entre la multitud: No te preocupes Pequeña —le dijo. Yo te ayudaré.

¿De verdad? —replicó, con el rostro iluminado.
¿Pero que puedes hacer?
Puedo darte a alguien para que lo perdones.
¿Puedes?
¡Desde luego! —canturreó el Alma amistosa.
Puedo ir a tu siguiente vida y hacer algo para que lo perdones.
Pero… ¿Por qué habrías de hacerlo? —preguntó la Pequeña Alma. Tú que eres un Ser de tan absoluta perfección.
Tú que vibras con gran rapidez creando una luz tan brillante que apenas puedo verla.


¿Qué podría hacer que frenaras tu vibración hasta que tu luz se hiciera oscura y densa? ¿Qué podrías hacer tú, que eres tan ligera como para bailar en las estrellas y desplazarte por el Reino a la velocidad del pensamiento, entraras a mi vida y te volvieras pesada como para hacer una cosa tan mala? Es muy fácil —repuso el Alma Amistosa.
Lo haría porque te amo.
A la Pequeña Alma le sorprendió la respuesta.
No te asombres — le dijo el Alma Amistosa.
Tú hiciste lo mismo por mí. ¿No lo recuerdas? Hemos bailado juntas muchas veces, por eones y eras. Durante todos los tiempos y en muchos lugares hemos jugado juntas. Simplemente no lo recuerdas,


Ambas hemos sido todas las cosas. Ya fuimos el Arriba y el Abajo, la Izquierda y la Derecha. Fuimos el Acá y el Allá, el Ahora y el Después, Fuimos lo Masculino y lo Femenino, lo Bueno y lo Malo. Tu y yo Fuimos la victima y el villano.
Así, nos hemos reunido muchas veces, la una dando a la otra la oportunidad exacta y perfecta para expresar y experimentar Quienes Somos Realmente.
De ese modo —añadió el Alma Amistosa, llegaré a tu próxima vida y seré el “malo”. Haré algo realmente terrible, y entonces podrás experimentarte como El Que Perdona.
¿Que harás? —preguntó la Pequeña Alma, un poco nerviosa. ¿Que puede ser tan terrible?
Oh, ya pensaremos en algo —replicó el Alma amistosa, con un guiño. Segundos después, pareció tornarse muy seria y murmuro: Tienes razón en algo.
¿En qué? —quiso saber la almita.

Tendré que frenar mi vibración y hacerme muy pesada para hacer ese algo no tan bueno, Fingiré que soy alguien muy distinto a quien realmente soy. Por eso te pediré un favor a cambio.
¡Si, lo que quieras — exclamó la Pequeña Alma y comenzó a cantar y bailar, Podré perdonar, podré perdonar!
Pero notó que el Alma Amistosa seguía muy callada.

¿Qué quieres? —le preguntó. ¿Qué puedo hacer por ti? ¡Eres todo un ángel por estar dispuesta a hacer tal cosa por mí!
¡Claro que el Alma Amistosa es un ángel! —interrumpió Dios ¡Todos lo son! Siempre recuerda eso que solo ángeles envío.
Y así, la Pequeña Alma quiso más que nunca satisfacer la petición del Alma amistosa: ¿Qué puedo hacer por ti? —volvió a preguntar.
En el momento que te golpee y te despedace —repuso el Alma Amistosa. Cuando te haga lo peor que pudieras imaginarte, en ese mismo instante…

¿Que? — interrumpió la Pequeña Alma. ¿Qué…?
El Alma amistosa está aun más seria: Recuerda quien soy realmente.
¡Si, así será! —exclamó el Alma Inocente. ¡Te lo prometo! Siempre te recordaré tal y como te veo aquí y ahora.
Muy bien —repuso el Alma Amistosa, porque pondré tanto empeño en fingir, que olvidaré quien soy. Y si tú no me recuerdas como soy realmente, no podré acordarme durante mucho tiempo. Y si olvido quien soy, incluso tú olvidarás Quien Eres, y las dos estaremos perdidas. Entonces necesitaremos que venga otra alma para que nos recuerde a Ambas Quienes Somos.

¡No, no será así! —prometió otra vez la Pequeña alma.
¡Te recordaré! Y te agradeceré por darme ese don, la oportunidad de experimentarme como Quien Soy.
Así acordaron, y La Pequeña Alma fue hacia una nueva vida, emocionada por ser la Luz, que era muy especial, y por ser esa parte de lo especial que se llama Perdonar.
Y esperó ansiosamente poder experimentarse como Perdón y agradecer lo que hiciera la otra alma para que fuera posible.
En todo momento de esta vida, cada vez que apareció en escena una nueva alma, ya fuera que trajese felicidad o pesar (y especialmente si traía pesar), la Pequeña Alma pensó en lo que Dios le dijo.
“Siempre recuerda que no envío mas que ángeles”

miércoles, 25 de abril de 2012

LA ENVIDIA



LA ENVIDIA…
By Sarvavita 

¿Qué es la envidia? 
La envidia es un factor mental que, debido al apego a los logros materiales, al respeto, etc, es incapaz de soportar las cosas buenas que tienen los otros.

¿Qué hay de equivocado en la envidia?
- Perturba nuestra mente, nos hace sentir infelices y pueden conducirnos al odio y al resentimiento.
- Puede destruir relaciones.
- Puede llevarnos a calumniar o a hablar mal de los demás o incluso hacerles daño.
- Los demás perderán su respeto por nosotros y sentirán lastima o no les gustaremos.
- Nos lleva a crear karma negativo y como tal a experimentar sufrimiento en el futuro.
- Destruye nuestra virtud y las cosas buenas que tenemos.
- Es un obstáculo para el desarrollo espiritual y para nuestro último logro de liberación y de Iluminación.

Antidotos para la Envidia. 
1. Reflexiona en que la envidia sólo nos produce daño (por ejemplo, nos sentimos miserables mientras que todos los demás se sienten felices).
 2.Recuerda el karma, la ley de causa y efecto: Todo sucede por causas y condiciones y en consecuencia si alguien tiene algo y tú no lo tienes es porque el otro creó las causas y tú no lo has hecho. Pero puedes empezar ya mismo a crear las causas para tener dicha cosa en el futuro. 
3. Practica el regocijo: Sentirse feliz y sentir admiración por las virtudes, las buenas acciones, buenas cualidades y felicidad de los otros. Haciendo esto, nuestra mente estará feliz y creamos gran cantidad de mérito o virtud. 
4. Si la envidia la sientes por cosas como riqueza, inteligencia, poder, posición, figuras atractivas, etc., entonces pregúntate: “Si yo tuviese éstos, sería de verdad feliz? Durarán para siempre y puedo fiarme en ellos? Aprende a estar satisfecho con lo que tienes y con tu ser tal como es. 
5. Cultiva la bondad amorosa: La bondad amorosa es querer que los otros sean felices. Si con sinceridad podemos generar este sentimiento entonces nos sentiremos muy felices y no envidiosos cuando alguien vive algo que es bueno. 
6. Cuando la envidia surge en una relación: Por ejemplo, tu amigo o tu amado está dándole atención o dedicándole tiempo a alguien más. Es mejor que traten de hablarlo, pero sin rabia! Puede ser que exista un problema oculto (la otra persona podría estar furiosa contigo por algo que hiciste y se comporta de esta manera para quedar a la par). Trata de resolver el problema con una sincera comunicación de corazón a corazón.