Descripción
La
energía que debemos utilizar el 30 de junio se llama Seheiah y lleva el
número 28.
Quizá te resulte extraño oír que dispones de aptitudes para poder curar a
los demás, siempre y cuando estés en disposición de ejercerlas. Pero
recuerda que sanar a alguien significa, además de lo que realizan los
médicos o los curanderos de todo tipo, ayudarle a que sus energías se
equilibren, a que se encuentre mejor en todos los sentidos y a veces eso
se consigue con una simple sonrisa, con una palabra bonita o poniendo
el hombro para que alguien que tiene un problema pueda apoyarse en él.
Plegaria:
SEHEIAH : Dios que curas a los enfermos.
¡Oh Dios, permanece a mi lado! ¡Dios mío, ven pronto a socorrerme!
SEHEIAH : Ayúdame, Señor, a tomar conciencia de mis errores,
para que nunca sean los padecimientos
la única vía para alcanzar la conciencia de las cosas.
Sobre mí gravita un pesado karma
y quiero que me ayudes a dar todo lo que se me pide
sin que mi personalidad mortal ponga obstáculos
al cumplimiento de mis obligaciones.
Y si soy acreedor a ciertos privilegios,
guíame para que administre con prudencia
los bienes que reciba del eterno.
Protégeme, Señor, cuando mi salud flaquee;
ilumina mi alma para que comprenda el sentido de la prueba
y, ya limpio de los residuos de mi pasado,
haz de mí una columna de tu Templo.