sábado, 11 de junio de 2011

Tetraedro, Cubo, Octaedro, Dodecaedro, Icosaedro,




Tenemos al TETRAEDRO que es un triángulo con base: representa la conciencia del fuego. Tiene 6 aristas, 4 caras triangulares, 4 vértices. Símbolo de la SABIDURÍA por representar al fuego sagrado, el primer elemento.

El CUBO con 12 aristas, 6 caras cuadradas, 8 vértices representando el secreto del mundo natural. Es la conciencia de la TIERRA, es la experiencia de lo que ha nacido de la naturaleza.


El OCTAEDRO de 12 aristas, 8 caras triangulares, 6 vértices. Es el aire, es como 2 pirámides invertidas, unidas en sus bases. Simboliza la PERFECCIÓN DE LA MATERIA POR EL ESPÍRITU.

El DODECAEDRO con 30 aristas, 12 caras pentagonales, 20 vértices, representa el quinto elemento (eter, prana, chi).Considerado el poder femenino de la creación y la FORMA MADRE.


El ICOSAEDRO con 30 aristas, 20 caras triangulares, 12 vértices, es la conciencia del agua.
Representa la semilla de la vida, la forma del universo, es lo masculino.

La creación juega transformándose de una forma a otra intercambiando el masculino icosaedro y el femenino dodecaedro, también pasando por los otros sólidos platónicos. Con el tiempo la geometría se convirtió en un estudio deductivo, idealizado del espacio físico y de las formas tamaños y relaciones de objetos físicos en ese espacio.

Ahora en el siglo XXI el concepto de la geometría se ha expandido y está apareciendo muchísima información con respecto a este hermoso tema, con la teoría del centésimo mono se incursionó y se comprobó la existencia de redes planetarias o campos morfogenéticos que son las matrices que sostienen todas las formas existentes.

El centésimo mono cuenta que un grupo de científicos que estaban estudiando los monos descubrieron que un mono , un día se dio cuenta que el fruto caído sobre la arena, sucio , se podía lavar en el mar. A partir de ese momento todos los monos comenzaron a lavar su fruto, no sólo en esa playa sino en las distantes. Los científicos se dieron cuenta que había algo que los unía y comunicaba.

Desarrollaron, entonces, el concepto de redes planetarias, para cada especie de vida. La red hace que la información que entre a través de la especie llegue a cada uno de sus integrantes. Este concepto no es nuevo , ya que Platón teorizó sobre este concepto al igual que los Mayas, Egipcios, e Indios Hofis. Estas redes se agrupan y se relacionan por medio de las estructuras geométricas de los sólidos Platónicos.

Desde el nacimiento de nuestro planeta, la red que rodea a la tierra estaba conformada por una matriz de geometría sagrada. Platón decía que la estructura básica de la tierra se encontraba en proceso de evolución a una red icosaedrica (de 20 triángulos). Estas matrices son enrejados que cubren nuestro planeta, nuestro cuerpo, nuestros lugares, nuestras células, átomos, y modulan la energía-luz que sostiene y crea las formas. Son de origen cristalino e invisible, ya que se mueven a la velocidad de la luz. Estas estructuras constituyen lo que se conoce como lenguaje de la luz. El lenguaje de la luz es una manera de recibir información y energía con el fin de facilitar nuestro desarrollo . Es un método de aprendizaje sin necesidad de libros o intelecto. Este lenguaje está formado por 144,000 sellos de energías cristalinas (forma en que se decodifica la luz), que están formadas en la red de conciencia Crística en la tierra.

Más allá de la serie de los sólidos Platónicos existe otra forma geométrica que se genera a partir del antiguo cristal Icosa Dodecaedro (unión femenino y masculino).

Esta es la red de ascensión del planeta creada para que la tierra pueda resonar a una frecuencia más alta y elevar su estado de conciencia hacia un nuevo escalón en la evolución.

Todas las redes se unifican por medio de la esfera en un patrón de unidad, la única diferencia es que tienen interconexiones rectas formadas por el sólido Platónico que presentan. Investigadores actuales han comprobado que los nodos y las alineaciones de la red atribuidos anteriormente a la red antigua ya no coinciden.

Los patrones de tiempo están cambiando, los climas sufren variaciones y las rutas de migración de las aves han cambiado. Las ballenas y delfines se atoran en las playas con más frecuencia en los 14 años que siguieron a la convergencia armónica. El campo electromagnético de la tierra también está cambiando y lo hace con muchísima rapidez. La nueva red de conciencia está incrementando su frecuencia a medida que la red magnética disminuye.

La vieja red cristalina se desvanece y una nueva matriz cristalina se está formando. Somos parte de la nueva formación cristalina.

La red planetaria es una manifestación de la evolución de la energía y del crecimiento diseñado por la conciencia universal.

En consecuencia, la geometría sagrada de la red contiene los patrones de energía de la flor de la vida, la matriz cristalina de la creación. La flor de la vida es el código o matriz holográfica que el espíritu universal diseñó para poder crear y manifestar todo lo que existe en el universo. Este código es el patrón original a través del cual la vertiente divina crea, expande y desarrolla absolutamente toda manifestación de vida. Todo lo que existe, todo lo que es, nació y nacerá a partir de esta matriz divina. Este holograma representa una secuencia geométrica esférica (unidad), conformada por infinitas esferas que se contienen y se entrelazan unas con otras dando forma a la “flor de la vida”. A su vez la flor de la vida está constituida por infinitos códigos de color, sonido y formas geométricas con los cuales se diseña y expresa cada átomo de vida. Cada célula de nuestro ser contiene total información de la perfecta salud, por lo tanto en cada ser habita la memoria universal de la armonía y plenitud capaz de revertir y transmutar todo proceso de enfermedad envejecimiento y desbalance vibracional con la simple intención amorosa y de conexión al patrón original.

A pesar de que esta información parezca nueva y sorprendente es muy antigua.

Los egipcios, Atlantes, Esenios, Mayas, conocían perfectamente este holograma y lo utilizaban para sanar y restaurar cualquier parte desarmonizada, empleando la intención, pensamiento, adecuada, restableciendo el orden, el rejuvenecimiento y la perfecta saluden sus cuerpos físicos y etéricos.

Actualmente la aplicación de técnicas de sanación holográfica se ha desarrollado en todo el planeta de una forma conmovedora y continua en expansión. No es coincidencia que la memoria del poder de este símbolo sea devuelta al planeta en estos momentos. Ustedes son la flor de la vida.

Viajando por estas matrices, contemplando desde el microcosmos al macrocosmos, hologramas, fractales, espirales. Nos recuerda la frase de Hermes: así como es arriba, es abajo, para hacer el milagro de una sola cosa.

Las matrices utilizadas en Tibet y en otros lugares denominadas Mandalas, son denominados psicogramas, sus representaciones figurativas constituyen proyecciones de contenidos espirituales, cuya clave hay que conocer. Mediante elementos icnográficos empleando la imagen o instrumento se invita al pensamiento del que medita a encontrar el camino de su yo interior para realizarse en él.

El mandala representa las fuerzas cósmicas actuando dentro un ámbito arquetípico, es una suerte de lenguaje celestial. Por este motivo es utilizado para fijar la observación y elevación del estado de conciencia, mediante representaciones visuales ligadas a experiencias interiores.

Son un sistema de estructuras geométricas ensambladas que crean un conjunto de estímulos y representaciones de colores y formas que actúan en el observador como concentrador y generador de energía brindando inspiración.